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Consejos para disfrutar del verano

Consejos para disfrutar del verano

Cuando empieza el verano disfrutamos de los días más largos y hacemos planes para disfrutar cada momento. Las comidas veraniegas en las terrazas, la brisa del mar y los chapuzones en la piscina. Es cuando tenemos más momentos para disfrutar con la familia y amigos, y también para relajarnos y tener tiempo para uno mismo.

Pero en el verano no debemos descuidar nuestra salud. El exceso de calor y la exposición al sol pueden afectar nuestra piel, ojos, la tensión arterial y los niveles de energía.

Consejos para disfrutar de un verano saludable:

  1. HIDRÁTATE ADECUADAMENTE

Debemos beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no tengamos sed. Sobre todo si durante el periodo veraniego aumentamos nuestra actividad física o hacemos deporte al aire libre. Una ingesta diaria de al menos dos litros de agua contribuye a mantener las funciones físicas y cognitivas normales1. No debemos abusar de bebidas alcohólicas o con grandes cantidades de azúcar, ya que pueden provocar mayor pérdida de líquido corporal.

  1. CONTROLA LOS RADICALES LIBRES

Con la exposición solar durante las vacaciones de verano, nuestro cuerpo genera mayor cantidad de radicales libres. Estos radicales libres pueden afectar a diferentes partes de nuestro cuerpo, como por ejemplo la piel y los ojos.

  • Protege tu piel

Las cremas solares son esenciales para proteger nuestra piel de los rayos del sol durante todo el año, pero especialmente en verano. Algunos aspectos para tener en cuenta a la hora de usarlas son:

  • Escoger la crema más adecuada en función de nuestro tipo de piel y nuestra edad;
  • Reponer la crema durante todo el día;
  • Frotar y extender la crema por todas las partes corporales. No olvidar de las zonas de más exposición, como los pómulos, espaldas, hombros y el empeine.

Además, es importante ingerir nutrientes con propiedades antioxidantes como la vitamina A o las vitaminas del complejo B, como el niacina o la biotina. Dichas vitaminas contribuyen al mantenimiento de la piel en condiciones normales1.

  • Protege tus ojos

Los ojos son especialmente sensibles a la radiación solar, incluso más que la piel. Los rayos ultravioletas pueden provocar daños en las diferentes capas de los ojos.

Algunos carotenos presentes en alimentos vegetales, especialmente aquellos de color anaranjado, pueden proteger a los ojos de la radiación solar.  La luteína y zeaxantina son carotenoides liposolubles de color amarillo que se concentran en la mácula del ojo y puede ser encontrados en suplementos alimenticios, como el 4Life Transfer Factor Vista™.

 

  1. INGERE ALIMENTOS QUE APORTEN ENERGÍA

Para disfrutar del verano con nuestra energía al 100%, debemos ingerir alimentos que nos proporcionen energía sostenible. Es recomendable elegir recetas veraniegas fáciles de preparar y que nos aporte en hidratación y energía. Algunos ejemplos son:

  • Frutas: además de antioxidantes, nos aportan energía. Frutas como las moras, arándanos, kiwi, melocotones y nectarinas pueden ser buenas bases para un menú veraniego. Si las combinamos con lácteos bajos en grasa como el queso de burgos, requesón o el yogur natural, pueden ser una buena opción de desayuno, tentempié o cenas veraniegas saludables. También se pueden consumir en zumos concentrados de frutas fáciles de transportar.

  • Hortalizas y verduras: son fáciles de consumir en ensaladas de verano, crudités, gazpacho o salmorejo. También mezcladas con frutas en batidos son grandes aliados que aportan antioxidantes, fibras y abundante agua. Además, pueden resultar en ricas y frescas cremas veraniegas.

  • Aceitunas: son fuente de grasa saludable y también aportan sal. Sin abusar de su cantidad, son un agradable tentempié y, en momentos de tensión baja, pueden ayudarnos a equilibrarla.

  • Frutos secos: nos aportan energía de larga duración y son muy prácticos si estamos de viaje, paseando o practicando deporte. Son buenas opciones para acompañar ensaladas, yogures o batidos.

 

  1. PROTEJE TU MICROBIOTA

Las comidas fuera de casa pueden desequilibrar nuestro sistema digestivo. Algunos de los síntomas más frecuentes en verano son los gases, estreñimiento y, en algunas ocasiones, diarrea provocada por alimentos o agua en mal estado higiénico.

Debemos escoger siempre platos bien cocinados, que estén refrigerados adecuadamente en los establecimientos y, dependiendo del lugar donde viajemos, consumir el agua envasada.

Los suplementos con probióticos son una alternativa para cuidar de la flora intestinal.

 

 

  • Reglamento (UE) Nº432/2012