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Skincare: cuida y nutre tu piel por dentro y por fuera

Skincare: cuida y nutre tu piel por dentro y por fuera
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Escrito por: Marian Alonso-Cortés (dietista-nutricionista)
Fecha de publicación: Julio 2023


Cuidar la salud de nuestra piel es importante en cualquier edad:

  • Cuando somos niños, nuestros padres se preocupan por protegerla de la luz solar y por hidratarla correctamente.
  • Cuando somos adolescentes, la producción de grasa cambia y la limpieza adecuada de nuestra piel comienza a ser fundamental.

  • En la edad madura, nos preocupamos más por la aparición de alteraciones (dermatitis, rosácea, etc.) y también por combatir los efectos del envejecimiento.

Pero para el correcto cuidado de nuestra dermis, primero debemos conocer qué tipo de piel tenemos.

¿Cómo saber cuál es mi tipo de piel?

¿Sabías que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo?

Supone casi un 7% del total del peso y ocupa entre 1,5 y 2 metros cuadrados.

Su principal función es la de protegernos de agentes externos como bacterias, calor y luz solar, pero también de regular la temperatura corporal, eliminar impurezas y actúa como un órgano sensorial (el tacto).

Pero si la piel es un órgano tan importante de nuestro cuerpo, ¿por qué no prestarle atención al igual que a otros aspectos relacionados con nuestra salud?

Para esto, primero tenemos que conocer cómo es nuestra piel, qué rasgos presenta para poder entender cuáles son sus fortalezas, pero también cuáles son sus debilidades.

Los aspectos que los especialistas utilizan para clasificar de qué tipo es la piel son principalmente:

  • el grado de hidratación,
  • elasticidad,
  • grosor 
  • secreción sebácea.

Según estas características, la piel se define como seca, grasa, normal o mixta.

La piel seca produce menos grasa y, por eso, retiene menos humedad.

La piel grasa produce una mayor cantidad de sebo (grasa) y, en muchas ocasiones, tiene un aspecto más "brillante".

La piel normal está en equilibrio entre grasa e hidratación.

La piel mixta es una mezcla de los tipos de piel anteriores.

Independientemente de nuestro tipo de piel, su estado va variando a lo largo de la vida.

La edad es un factor fundamental, ya que con los años (también durante la etapa de la menopausia), la estructura de la piel cambia, la producción de colágeno se reduce y aparecen las arrugas, la pérdida de elasticidad e hidratación.

¿Qué factores pueden afectar al bienestar de nuestra piel y qué podemos hacer?

Son muchos los factores que pueden afectar a nuestra piel, principalmente debido al daño oxidativo (producción excesiva de radicales libres):

  • Sol
  • Contaminación ambiental
  • Tabaco
  • Estrés

A través de buenos hábitos, podemos ayudar al cuerpo y reforzar su sistema de defensa frente a los radicales libres (sistema antioxidante):

• Protección solar: mediante el uso de cremas, gorros y evitando las horas de mayor riesgo.

• Aprovechar siempre que podamos el contacto con la naturaleza: evitar la exposición a la contaminación y al humo del tabaco.

• Dormir suficientes horas y descansar.

• Beber suficiente agua (6-8 vasos diarios).

• Aumentar el consumo de alimentos vegetales que contienen vitaminas y minerales con función antioxidante.

Es decir, la piel necesita tanto cuidados externos (protección, limpieza, hidratación, productos cosméticos específicos) como cuidados desde el interior (aporte de agua y de nutrientes adecuados).

Cómo cuidar la piel desde el exterior y desde el interior

El cuidado de nuestra piel debe ser doble, y esto implica cuidarla por fuera, pero también por dentro:

  • Externamente, con buenos hábitos de vida y productos que cuiden y protejan nuestra piel. Por ejemplo, una limpieza facial con un buen producto por la mañana y por la noche son muy importantes, además de utilizar serums y cremas específicas junto con rutinas de belleza y cuidado de la piel más completas.
  • Internamente, mediante la ingesta de los nutrientes que nuestro organismo necesita para el mantenimiento adecuado de la piel. En este sentido, los complementos nutricionales específicos (nutricosméticos) pueden ser grandes aliados.

Complementos como 4Life Transfer Factor™ Collagen, además de apoyar nuestra alimentación con algunos de los nutrientes esenciales, aportan componentes específicos como colágeno (seleccionado de 5 fuentes diferentes), ceramidas de trigo y astaxantina (un carotenoide extraído de una de las fuentes de la naturaleza más concentrada, la microalga Haematococcus pluvialis).

Nutrientes importantes para el cuidado de la piel

Ya hemos visto que el colágeno es un factor muy importante en el mantenimiento de nuestra piel, pero existen otros que contribuyen directamente al mantenimiento de la piel en condiciones normales, estos son: la vitamina A, vitamina C, zinc, biotina, cobre, biotina y niacina.

Además, existen nutrientes que tienen una relación indirecta con importantes componentes de la piel, como:

  • La vitamina C, que contribuye a la formación normal de colágeno.
  • La vitamina E y C, que contribuyen a la protección de las células frente al daño oxidativo.

Estas vitaminas también las puedes encontrar en frutas y verduras, sobre todo si son frutas antioxidantes, como moras, arándanos, frambuesas, etc., que cuentan con un gran aporte de vitamina C y ayudan a combatir el daño oxidativo.

Sin embargo, en ocasiones cuesta llegar a la dosis recomendada de frutas y verduras para encontrar este equilibrio.

Si te consideras una de esas personas, tus aliados serán Transfer Factor™ RioVida™ o Transfer Factor™ Riovida Burst™, con un formato fácil de llevar a cualquier parte.

 

Tu piel es un gran lienzo en el que se muestran todas tus vivencias, ¡mantenla siempre a punto para vivir al máximo tus experiencias!